Cancionero Popular de Liébana (vol. I)

cancionero · tradición · religión · 17 de julio de 2026

Recopilación de dos volúmenes del Cancionero Popular de Liébana (1992 y 1996), de los que se recogen las piezas con origen en el Valle de Bedoya: el Viacrucis del Viernes Santo y Los Mandamientos de Esanos, ambos recogidos de la informante Sabina Cuevas, vecina de Esanos.

[1]

Se editaría en 1992 el primer tomo de una obra que recogía muchas de las canciones populares de la comarca de Liébana, de las cuales solo recogeremos aquí las que tiene su origen el Valle de Bedoya. Un buen trabajo etnográfico realizado por Pedro Álvarez y Eneida Bustamante. La obra sería impresa por A. G. Quinzaños S.L, en Torrelavega y vio la luz en el referido año.

Viacrucis del Viernes Santo

Primera Estación

Jesús es condenado a muerte.

El hijo del eterno

De espinas coronado

a muerte condenado

cual pérfido traidor

y yo con nuevas culpas

con nefandos delitos,

pedí la muerte a gritos

de Dios mi salvador Bis

CORO

Perdona Jesús mío,

perdona mis pecados,

con él renovado

ingrato tu pasión Bis

Segunda Estación

Jesús con la cruz a cuestas

.

Por mi salud, el cuello,

el Santo Leño inclina

y a la muerte camina,

cual cordero de Dios,

no más ya caminemos

por la senda del vicio,

de Dios en el servicio

vamos Cristo en pos. Bis

Tercera Estación

Jesús cae por primera vez bajo la Cruz.

Bajo la Cruz pesada

Quien al mundo sostiene,

rendido a tierra viene

por levantarme a mí,

Y en vicios sumergidos

no tenderé la mano,

a mi Rey soberano

su amor pagaré así. Bis

Cuarta Estación

Jesús encuentra a su Santísima Madre.

Con la cruz abrumado

entre canalla impía,

encuéntrale, María

y dobla su aflicción,

Yo pecando le puse

En el mar de amargura,

y un puñal Virgen pura

clave en su corazón. Bis

Quinta Estación

Jesús es ayudado por el Cireneo a llevar la Cruz.

Búscanle al Cirineo

por verle sin aliento,

ansiando que en tormento

de Cruz muera por fin,

Jesús mío te pido

a la Cruz amor fuerte,

y te siga a la muerte

este pecador ruin. Bis

Sexta Estación

La Verónica enguja el rostro a Jesús.

Limpia de Cristo el rostro

la mujer compasiva,

y Dios, su imagen viva

en el lienzo dejó.

Imprímela en mi alma,

Jesús, pues, tu retrato

en este pecho ingrato

mi culpa destruyó. Bis

Séptima Estación

Jesús cae por segunda vez

¡Ay| Al Rey de los cielos

miro otra vez caído,

con el peso oprimido

de mi loca maldad.

Y yo ostinado alevo

pecado y más pecado

¿Proseguiré ultrajando

su infinita verdad? Bis

Octava Estación

Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén

Dice Jesús mujeres

no lloréis mis pesares

con lágrimas a mares,

amores llorad al pecador

Y ríe en mis pecados

y busco otro camino

para el Reino Divino,

el llanto y el dolor. Bis

Novena Estación

Jesús cae por tercera vez bajo la Cruz.

Tercera vez al fuerte

la Cruz derriba en tierra,

cuanta malicia encierra

mi negra ingratitud,

Jesús, yo tus caídas

repito con las mías

y mal gasto los días

de perdón y salud. Bis

Décima estación

Desnudan a Jesús y le dan a beber hiel

Al que la Tierra y el Cielo

reviste de hermosura,

desnuda chusma impura

y dan almarga hiel,

Esa hiel es el fruto

de mis torpes maldades,

Jesús, a tus bondades

de hoy, más no esa infiel. Bis

Decimoprimera Estación

Jesús clavado en la Cruz

Descoyuntado el cuerpo

¡Ay¡ clavan los sayones,

en Cruz y entre ladrones

a Cristo mi Señor.

Y yo a pecar me atrevo

ante esa Cruz bien mío,

para mi pecho impío

con clavos de dolor.

Decimosegunda Estación

Jesús muere en la Cruz

El sol su luz esconde

tiembla el orbe y suspira,

al ver que un Dios expira

clavado en una Cruz.

Y yo como no muero

de pena y de quebranto,

¡cuando con amor tanto

muere por mi Jesús ¡ Bis

Decimotercera Estación

Jesús es bajado de la Cruz

En brazos de María,

el cadáver sangriento,

pone para tormento

de un pecho maternal.

¡Perdóname señora¡

Yo fui, yo el asesino,

dame que de continuo

llore yo tanto mal. Bis

Decimocuarta Estación

Jesús es puesto en el sepulcro

Urgido con aromas

a mi Jesús sepultan,

y a María ¡ah¡ ocultan

la prenda de su amor.

¡Cuanto sufriste Madre|

por ganarnos el alma.

Por ti la Eterna alma

también nos de el Señor. Bis

Informante: Sabina Cuevas, vecina de Esanos.

Cancionero Popular de Liébana Vol II.

[2]

Se vendría a editar en 1996 el segundo tomo de la serie Canciones populares de la comarca de Liébana, del cual recogeremos únicamente aquellos que tienen origen el Valle de Bedoya. Un trabajo etnográfico realizado por Pedro Álvarez y Eneida Bustamante. La obra vería la luz en A. G. Quinzaños S.L, en Torrelavega el referido año.

Los mandamientos de Esanos (Bedoya)

Guárdame los mandamientos

buen cristiano por tu fe;

sí mis mandamientos

guardas

yo la gloria te daré.

El primero es que me ames

con amor muy verdadero,

con amor firme y sincero

por mi fe hasta que mueras

y verás que tal te veras

un galardón te daré.

El segundo es que no jures

mi nombre contra verdad

ni difames mi bondad

por satisfacer al hombre

y si algún pesar te asombre

vente a mi y yo te valdré

El tercero es que las guardes

las fiestas con devoción,

jamás las quebrantarás

aunque tengas ocasión.

Día Santo, a misa irás

y en ella me pedirás

favores que yo te haré.

El cuarto es que humildemente

honres a ti y a tu madre

y obedezcas a tu padre,

humilde a toda la gente

pues así te lo mandé.

El quinto es que no lo mates

al hombre que yo he creado,

que en otras penas más grandes

te sería devengado.

y allí querrás defenderte

y no tendrás de quien valerte

pues primero te avisé.

El sexto es que tú te apartes

de toda fornicación

huye de la conversación

si de ella quieres librarte.

si el diablo quiere tentarte

vente a mí y yo te valdré.

El séptimo es que no hurtes

de nadie lo que es ajeno,

ruégote que no te bebas

ese vaso de veneno,

que si tu por él te cebas

yo no te perdonaré.

El sexto es que te apartes

de toda fornicación

huye de conversación

si de ella quieres librarte.

Si el diablo quiere tentarte

vente a mí y yo te valdré.

El séptimo es que no hurtes

de nadie lo que es ajeno,

ruégote que no te bebas

ese vaso de veneno,

que si tu por el te cebas

yo no te perdonaré.

El octavo no levantes

a nadie lo que no ha hecho.

no eches sobre ti tal hecho

que no te toca vengar ,

que te puedes condenar

y no te perdonaré.

El noveno no desees

nunca la mujer ajena,

so pena de una gran pena,

so pena de un gran pecado,

anda el mundo desconcertado

Pues yo bien lo concerté.

El décimo no codicies

de tu prójimo los bienes,

antes tú con los que tienes

contento debes estar

y si contento estuvieres

mucho más te puede dar;

darte bienes a manojos,

más que pueden ver tus ojos,

darte un vestido precioso

más hermoso que el cristal,

y una silla de reposo

en la Patria Celestial.

Guárdame los mandamientos

buen cristiano por tu fe;

sí mis mandamientos guardas

yo la gloria te daré.

Informante: Sabina Cuevas, vecina de Esanos.

  1. Aspecto parial de la portada del libro: Cancionero Popular de Liébana, editado en 1992.

  2. Aspecto parcial de la portada del libro: Canciones Populares de Liébana editado hace 20 años.

Publicado en julio de 2026

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