Cancionero Popular de Liébana (vol. I)
Recopilación de dos volúmenes del Cancionero Popular de Liébana (1992 y 1996), de los que se recogen las piezas con origen en el Valle de Bedoya: el Viacrucis del Viernes Santo y Los Mandamientos de Esanos, ambos recogidos de la informante Sabina Cuevas, vecina de Esanos.
Se editaría en 1992 el primer tomo de una obra que recogía muchas de las canciones populares de la comarca de Liébana, de las cuales solo recogeremos aquí las que tiene su origen el Valle de Bedoya. Un buen trabajo etnográfico realizado por Pedro Álvarez y Eneida Bustamante. La obra sería impresa por A. G. Quinzaños S.L, en Torrelavega y vio la luz en el referido año.
Viacrucis del Viernes Santo
Primera Estación
Jesús es condenado a muerte.
El hijo del eterno
De espinas coronado
a muerte condenado
cual pérfido traidor
y yo con nuevas culpas
con nefandos delitos,
pedí la muerte a gritos
de Dios mi salvador Bis
CORO
Perdona Jesús mío,
perdona mis pecados,
con él renovado
ingrato tu pasión Bis
Segunda Estación
Jesús con la cruz a cuestas
.
Por mi salud, el cuello,
el Santo Leño inclina
y a la muerte camina,
cual cordero de Dios,
no más ya caminemos
por la senda del vicio,
de Dios en el servicio
vamos Cristo en pos. Bis
Tercera Estación
Jesús cae por primera vez bajo la Cruz.
Bajo la Cruz pesada
Quien al mundo sostiene,
rendido a tierra viene
por levantarme a mí,
Y en vicios sumergidos
no tenderé la mano,
a mi Rey soberano
su amor pagaré así. Bis
Cuarta Estación
Jesús encuentra a su Santísima Madre.
Con la cruz abrumado
entre canalla impía,
encuéntrale, María
y dobla su aflicción,
Yo pecando le puse
En el mar de amargura,
y un puñal Virgen pura
clave en su corazón. Bis
Quinta Estación
Jesús es ayudado por el Cireneo a llevar la Cruz.
Búscanle al Cirineo
por verle sin aliento,
ansiando que en tormento
de Cruz muera por fin,
Jesús mío te pido
a la Cruz amor fuerte,
y te siga a la muerte
este pecador ruin. Bis
Sexta Estación
La Verónica enguja el rostro a Jesús.
Limpia de Cristo el rostro
la mujer compasiva,
y Dios, su imagen viva
en el lienzo dejó.
Imprímela en mi alma,
Jesús, pues, tu retrato
en este pecho ingrato
mi culpa destruyó. Bis
Séptima Estación
Jesús cae por segunda vez
¡Ay| Al Rey de los cielos
miro otra vez caído,
con el peso oprimido
de mi loca maldad.
Y yo ostinado alevo
pecado y más pecado
¿Proseguiré ultrajando
su infinita verdad? Bis
Octava Estación
Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén
Dice Jesús mujeres
no lloréis mis pesares
con lágrimas a mares,
amores llorad al pecador
Y ríe en mis pecados
y busco otro camino
para el Reino Divino,
el llanto y el dolor. Bis
Novena Estación
Jesús cae por tercera vez bajo la Cruz.
Tercera vez al fuerte
la Cruz derriba en tierra,
cuanta malicia encierra
mi negra ingratitud,
Jesús, yo tus caídas
repito con las mías
y mal gasto los días
de perdón y salud. Bis
Décima estación
Desnudan a Jesús y le dan a beber hiel
Al que la Tierra y el Cielo
reviste de hermosura,
desnuda chusma impura
y dan almarga hiel,
Esa hiel es el fruto
de mis torpes maldades,
Jesús, a tus bondades
de hoy, más no esa infiel. Bis
Decimoprimera Estación
Jesús clavado en la Cruz
Descoyuntado el cuerpo
¡Ay¡ clavan los sayones,
en Cruz y entre ladrones
a Cristo mi Señor.
Y yo a pecar me atrevo
ante esa Cruz bien mío,
para mi pecho impío
con clavos de dolor.
Decimosegunda Estación
Jesús muere en la Cruz
El sol su luz esconde
tiembla el orbe y suspira,
al ver que un Dios expira
clavado en una Cruz.
Y yo como no muero
de pena y de quebranto,
¡cuando con amor tanto
muere por mi Jesús ¡ Bis
Decimotercera Estación
Jesús es bajado de la Cruz
En brazos de María,
el cadáver sangriento,
pone para tormento
de un pecho maternal.
¡Perdóname señora¡
Yo fui, yo el asesino,
dame que de continuo
llore yo tanto mal. Bis
Decimocuarta Estación
Jesús es puesto en el sepulcro
Urgido con aromas
a mi Jesús sepultan,
y a María ¡ah¡ ocultan
la prenda de su amor.
¡Cuanto sufriste Madre|
por ganarnos el alma.
Por ti la Eterna alma
también nos de el Señor. Bis
Informante: Sabina Cuevas, vecina de Esanos.
Cancionero Popular de Liébana Vol II.
Se vendría a editar en 1996 el segundo tomo de la serie Canciones populares de la comarca de Liébana, del cual recogeremos únicamente aquellos que tienen origen el Valle de Bedoya. Un trabajo etnográfico realizado por Pedro Álvarez y Eneida Bustamante. La obra vería la luz en A. G. Quinzaños S.L, en Torrelavega el referido año.
Los mandamientos de Esanos (Bedoya)
Guárdame los mandamientos
buen cristiano por tu fe;
sí mis mandamientos
guardas
yo la gloria te daré.
El primero es que me ames
con amor muy verdadero,
con amor firme y sincero
por mi fe hasta que mueras
y verás que tal te veras
un galardón te daré.
El segundo es que no jures
mi nombre contra verdad
ni difames mi bondad
por satisfacer al hombre
y si algún pesar te asombre
vente a mi y yo te valdré
El tercero es que las guardes
las fiestas con devoción,
jamás las quebrantarás
aunque tengas ocasión.
Día Santo, a misa irás
y en ella me pedirás
favores que yo te haré.
El cuarto es que humildemente
honres a ti y a tu madre
y obedezcas a tu padre,
humilde a toda la gente
pues así te lo mandé.
El quinto es que no lo mates
al hombre que yo he creado,
que en otras penas más grandes
te sería devengado.
y allí querrás defenderte
y no tendrás de quien valerte
pues primero te avisé.
El sexto es que tú te apartes
de toda fornicación
huye de la conversación
si de ella quieres librarte.
si el diablo quiere tentarte
vente a mí y yo te valdré.
El séptimo es que no hurtes
de nadie lo que es ajeno,
ruégote que no te bebas
ese vaso de veneno,
que si tu por él te cebas
yo no te perdonaré.
El sexto es que te apartes
de toda fornicación
huye de conversación
si de ella quieres librarte.
Si el diablo quiere tentarte
vente a mí y yo te valdré.
El séptimo es que no hurtes
de nadie lo que es ajeno,
ruégote que no te bebas
ese vaso de veneno,
que si tu por el te cebas
yo no te perdonaré.
El octavo no levantes
a nadie lo que no ha hecho.
no eches sobre ti tal hecho
que no te toca vengar ,
que te puedes condenar
y no te perdonaré.
El noveno no desees
nunca la mujer ajena,
so pena de una gran pena,
so pena de un gran pecado,
anda el mundo desconcertado
Pues yo bien lo concerté.
El décimo no codicies
de tu prójimo los bienes,
antes tú con los que tienes
contento debes estar
y si contento estuvieres
mucho más te puede dar;
darte bienes a manojos,
más que pueden ver tus ojos,
darte un vestido precioso
más hermoso que el cristal,
y una silla de reposo
en la Patria Celestial.
Guárdame los mandamientos
buen cristiano por tu fe;
sí mis mandamientos guardas
yo la gloria te daré.
Informante: Sabina Cuevas, vecina de Esanos.
Publicado en julio de 2026



