Ermita de San Miguel en Pumareña

Religión · Iglesias · 1 de abril de 2026

Edificio de tradición gótica y uno de los patrimonios arquitectónicos más notables del valle.

Ermita de San Miguel en Pumareña, vista general

Edificio de tradición gótica, tal como expresa Karen Mazarrasa. Una ermita construida a base de mampostería; previo a su acceso, existe un pórtico volado sobre dos pies de madera. Presenta, en su estancia, arco apuntado y arco triunfal también apuntado, así como canecillos. Referente a su datación, es coincidente con E. Campuzano Ruiz, quien data la ermita del siglo XV. Una construcción religiosa que ha sido calificada también de antiquísima, que presenta toscos canecillos románicos en el exterior de la capilla mayor. Según refiere Javier Ruiz, que cita que ya en el año 946 es mencionada San Miguel de Pumareña como un «monasterio» en el que había tres «frates».

Por su parte, José Ángel Cantero apunta que estamos ante una construcción posiblemente del siglo XIII, pues según refiere Sánchez Belda, se localizaba en el término de Pumareña un antiguo monasterio de San Miguel, desaparecido a mediados del siglo X. Es la ermita un edificio de una sola nave, con cubierta de madera. La capilla mayor, que es más estrecha que la nave, sin duda es la parte más antigua de dicha ermita. En su exterior se pueden apreciar toscos canecillos románicos. Coro a los pies y una rústica espadaña con una tronera. La puerta de entrada de arco apuntado. Pequeño retablo barroco del siglo XVIII con las imágenes de San Miguel Arcángel y San Roque. Circundando a la ermita hay signos evidentes de que fue lugar de inhumaciones.

Pórtico de la ermita de San Miguel

El pórtico constituye un espacio público al resguardo del sol y la lluvia. Este espacio recibe el nombre de anteiglesia (un vocablo que en el País Vasco tradicionalmente se consideraba como una demarcación territorial independiente, equivalente a la de término municipal).

Este espacio comunal fue el lugar de reunión del Concejo: bajo su pórtico, se debatían las cuestiones propias de Pumareña y del valle, pues este espacio o anteiglesia dispone de lo necesario para reunir a los vecinos, al contar con un lugar idóneo dada su centralidad y equidistancia a los puntos de residencia de los vecinos del valle, y al contar su espadaña con una campana (tradicional medio de llamada de los vecinos), y al disponer, al lado izquierdo de la puerta, de un murete rectangular de mampostería que en su parte superior presenta una superficie plana con suficiente espacio en donde bien podía manejarse un escribano o secretario para, independientemente de la climatología, levantar acta pública de cualquier cuestión del valle, tal como se realizaba desde tiempo inmemorial, pues ya consta en junio de 1654. Es además este Campo de San Miguel un lugar a propósito para las reuniones vecinales al encontrarse junto a la ermita la bolera, lugar tradicional de encuentro los días festivos. Como refiere Pedro Álvarez: junto a la ermita hay una magnífica bolera. ¡Cuántos enfrentamientos entre jóvenes y adultos del valle se han dado en el corro de esta singular bolera! Sin duda, muchos guardan de ello grandes y muy gratos recuerdos.

Interior de la ermita de San Miguel

El edificio ha tenido varios arreglos, tendentes a su conservación, de los cuales hay escasas noticias. Sí se sabe que el indiano Emeterio Cuadriello Gómez, en 1965, donó la campana que hoy tiene la ermita.

No obstante, últimamente, en otoño de 2020, se procedió a su arreglo integral, mediante el cual se sustituye el viejo entramado de madera tanto de la cubierta como del pórtico del templo, así como al remozado del interior y el exterior de los muros, a la par que se reconstruye la estructura de madera de la escalera y coro, un espacio que ahora cuenta con un lucernario en la cubierta. Asimismo, se procedió al saneamiento y pintado de los paramentos interiores, como también al refuerzo y saneamiento del muro exterior, mediante el entrejuntado cementado de la mampostería, todo ello gracias a la aportación de un anónimo ciudadano.

Detalle de la restauración de la ermita

A su vez, también se procedió a restaurar la imagen de San Miguel, cuya onomástica tradicionalmente se celebra el 29 de septiembre, día en que la Iglesia católica conmemora a San Miguel como tal, príncipe de la milicia celestial y defensor de la fe.

Imagen de San Miguel Arcángel en la ermita

Publicado en abril de 2026

‹ Volver al inicio