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La cuadrilla 103 bajó con cinco jabalís de Panda Carrielda

Segunda cacería para la cuadrilla 103. Corresponde cazar en el lote de Panda Carrielda, en Camaleño. “Es un buen lote, muy grande y siempre con jabalís..…”, comentaban en Tama, donde se juntaron los cazadores para recibir los informes del jefe de la cuadrilla. 

Con motivo de la pandemia que estamos padeciendo, en Tama se cumplen con todas las normas sanitarias. El jefe de la cuadrilla es el encargado de llevar la documentación de los cazadores a la guardería y ésta da los correspondientes permisos para subir al monte.

Vamos a echar desde Mogrovejo a la Peña Brez y por Tanarrio hasta la Peña Oviedo. Me dice Aquilino que hay bastantes jabalís, así que suerte y a por ellos. Ah…, los que queráis a la tarde quedaros a comer, iros apuntando donde Marisol”, les comentaba Chanchel, el jefe de la cuadrilla.

El cielo estaba nublado, la temperatura era bastante fría, diría que muy fría, y de los Llanos para arriba había niebla, aunque no era muy espesa, pero dificultaba la vista a más de doscientos metros.

Una vez colocados los puestos entran los monteros y pronto suenan los primeros ladridos. Cerca de la Peña Oviedo los perros de David levantaron tres jabalís que llevaron donde estaba Felipe y hoy Felipe, cosa rara en él, no tuvo mucho acierto. Era aún muy temprano y el dedo estaba adormecido por el frío reinante.

Aquilino conoce el monte como su casa, por allí pastoreó muchas veces con los animales. Hoy dijo que él se iba a colocar en un lugar donde siempre pasan los jabalís. Y no se equivocó, porque minutos más tarde se le presentó un jabalí, pero Aquilino tampoco tuvo suerte a la hora de atinar. Y no paró ahí la cosa ya que a continuación tuvo una segunda oportunidad con otro jabalí y también la desaprovechó. Mala suerte.
El que tuvo suerte y acierto fue Abelín que no dejó escapar a un hermoso jabalí que traían los perros de Víctor y de Rubén. Un único disparo fue suficiente para verle rodar entre los helechos.

En la Peña Brez estaba de puesto el hoy invitado Elías y percibió algo raro. Veía acercarse por la ladera a un jabalí y dos perros pisándole los talones. “No parecen perros, aquí hoy no los hay de ese color…….”, pensaba. Y enseguida se dio cuenta que no eran perros, eran dos lobos que iban tras la pieza. Elías se echó el arma al cuello y buscó con la mira al jabalí. Sonó un disparo y el suido dio una voltereta para que Elías volviera a disparar y dejarle seco. De los lobos nunca más se supo, en cuanto oyeron la detonación se dieron la media vuelta y desaparecieron del mapa.

Un montero que viene de invitado a todas las cacerías es Víctor. Tiene unos buenos perros, trabajadores e infatigables. Hoy le acercaron a su amo un bonito jabalí que Víctor dejó seco para que sus perros afilaran los dientes.

Muchos fueron los jabalís que salieron de paseo, y muchos los que lograron encaminarse a buen puerto. Aquilino tuvo de nuevo otra oportunidad. El marrano le venía derecho y Aquilino se las prometía muy felices. Cuando le tenía a menos de cinco metros le apuntó y a la hora de disparar se le encasquillo el rifle y la felicidad de Aquilino se fue al traste.

Pero no fue el único que desaprovechó la oportunidad. Por ejemplo, un poco más arriba donde se encontraba Aquilino, estaba situado Mena y tampoco tuvo acierto. A otro invitado, Valentín, le salieron tres y marcharon del envite con más vida que la que traían. Enrique Cueto también los dejó en el monte para otra ocasión. Primo también hizo dos disparos y el jabalí siguió su marcha. Sergio el de Cosgaya, por no seguir más, lo mismo. Y cinco más que no los tiró nadie, pero se vieron trasponer en dirección a Espinama.

En fin, parecía que hoy no estaban los rifles, o los cazadores, en su punto. El montero Victor fue el encargado de poner un poco de cordura y sus disparos dieron el finiquito a un jabalí que salía entre unos helechos.

Dicen que nunca hay quinto malo y eso ocurrió hoy también. Normalmente cuando se prepara uno a la hora de disparar, los nervios acuden y al cazador le tiembla todo el cuerpo. A José Angel el de Cobeña no le tembló nada, únicamente situó la mira del rifle encima del jabalí y apretó el gatillo. Así de fácil. La recompensa fue contemplar un precioso jabalí dando los últimos ramalazos antes de morir. Tenía una linda boca y señaló en la báscula un peso de 86 kilos.

Eran las dos de la tarde y ya no daba tiempo a echar otro lote, así que se decidió repasar el mismo de la mañana. Mala decisión porque los perros volvieron a coger los rastros de la mañana y claro, ya no había jabalís. Así que a las cuatro de la tarde Chanchel mandó recoger los perros y dar por finalizada la cacería.

Una cacería muy animada en cuanto al magnífico trabajo de los perros. Este año parece que lo mejor de cuadrilla está precisamente en los perros con que cuenta. Los de David, de Emilio, de Víctor, de Sergio, de Rubén….., en fin de todos. Lo que falló hoy fue la puntería. Se pudo lograr perfectamente el cupo, ocasiones hubo sobradas para ello. “Conté por lo menos 24 disparos..….”, comentada Primo al finalizar la cacería. Es lógico que no todos los disparos pueden acertar con la diana, pero se falló demasiado. El frío, la niebla, la llovizna, los helechos, la maleza del monte….., a todas esas cosas se le echaba la culpa. Pero hay que afinar más….., ahí está el problema.

  
CUADRILLA 103
Monte
Fecha
Jabalís
Cazadores
Bicobres Norte
20-09-2020
2
Felipe y Sergio
Panda Carrielda
11-10-2020
5
Víctor (invitado, 2), Abelín, Elías (invitado) y José Angel
Bicobres Norte
18-10-2020
4
Primo, Mena, Chuchi y Fael
Margaperas
31-10-2020
 
La Hoyona
15-11-2020
 
Poda
06-12-2020
 
La Hoyona
26-12-2020
 
Cotera Oria
09-01-2021
 
Poda
16-01-2021
 
Bicobres Norte
23-01-2021
 
Barcenilla
31-01-2021
 
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©Página creada por José Angel Cantero Cuevas