Cuadrilla 31

 

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La cuadrilla 31 bajó con ocho jabalís

En esta temporada mató veinte jabalís en el lote de Arabades

 

Componentes de la cuadrilla 31 con siete de los ocho jabalÝs que mataronUn bonito día fue el que amaneció en Liébana el sábado 29 de Octubre. Cuando los componentes de la cuadrilla 31 empezaban a llegar al bar el Pajeru de Potes, en los Picos de Europa ya se empezaba a divisar un tenue resplandor amarillo del sol. Hoy hay que ir a cazar a Arabedes y por todos es sabido que es un lote de lo mejorcito de Liébana. Normalmente, cuando se va a Arabedes, los cazadores tienen otro semblante más halagüeño y están más dicharacheros que de costumbre.

Por eso Tasín, como jefe de la cuadrilla, les rogaba que espabilaran a la hora de presentar las acreditaciones ante la guardería. "Menos hablar y más espabilar, que nos van a dar aquí las 10 de la mañana...", les decía.

Afortunadamente no se empezó la cacería a esa hora, pues poco más tarde de las 9 ya estaban todos en ruta hacia los puestos y los monteros en Lebeña. "Vamos a empezar con los perros por la Allende y se va a cortar por Agero, Pelea, el Habario y el Collau Arenas", les había advertido Tasín.

Pronto empezó el festival. Los perros tenían trabajo a destajo y el encinal por encima de la Allende se volvió en un hormiguero de perros y jabalís. Estos últimos la emprendieron monte arriba, pero no sabían que allí les estaban esperando. No tardaron en llegar a los puestos y fue Clemente, por debajo del Habario, el que primero disparó. Y no lo hizo una vez, ni tampoco dos..., fueron varios los disparos, creo que seis, y para su sorpresa el jabalí salió indemne de la refriega. Pero no fue muy lejos porque a continuación de Clemente, estaba Fael, que también tuvo que valerse de ingenio y puntería para acertar. Tres disparos fueron suficientes para detener definitivamente al jabalí. "A esti ya le desinflé las ruedas...", comentaba por la emisora a sus compañeros. Era grande pero apenas tenía boca...

En el Agero estaba de puesto Roberto, de los Cos, que vio cómo los ladridos de los perros cada vez estaban más cerca. Le dio tiempo a prepararse, pero no tardó mucho en presentarse el jabalí que iba ciego hacia su salvación. Pero Roberto se encargó de acabar de cerrarle los ojos, aunque necesitó dos disparos para verle rodar unos metros y pararse ya definitivamente. Cuando Roberto se acercaba a inspeccionar al jabalí, se percató de la presencia de otro marrano que subía por la empinada cuesta. Iba derecho donde estaba situado su hermano David, pero Roberto no quiso esperar a posibles desengaños y aunque estaba lejos le soltó un disparo que fue suficiente pare verle dar un brinco y quedar inmóvil. Menos mal que eran hermanos, porque así y todo, Roberto aún tuvo que escuchar algún improperio de su congénere, que se quedó compuesto y sin jabalí.

En el Habario, Clemente y Fael volvieron a ser protagonistas, pero en esta ocasión el que falló fue Fael. El jabalí era bastante pequeño, pero Fael le tiró tres disparos sin nada de suerte, llegando hasta Clemente que en esta ocasión no falló, aunque necesitó dos disparos para ver cómo el jabalí se metió por un acantilado y bajó dando tumbos hasta el río que baja de Cabañes.

Roberto que se encargˇ de matar dos jabalÝsMás arriba, en la Peñuca de Colio, estaba Elías, el de Lomeña. Desde allí podía divisar mucho terreno y aunque aún los helechos están altos, pudo ver cómo estos se iban moviendo al paso de un jabalí. Venía sin perros en su dirección. Elías estaba con su hijo que le gusta acompañar a su padre en los días de caza. "Mira papá, mira cómo se mueven los helechos.......", susurró el joven a su padre. "No te muevas, estate quietu y no hables", le respondió el padre. Era un jabalí y cuando Elías creyó que ya le tenía a tiro, le soltó un disparo que fue suficiente para que el marrano siguiera unos metros dando tumbos hasta pararse definitivamente.

En el Collau Arenas estaba Victor, un invitado de Pesaguero, que también tuvo la oportunidad de disparar y además con acierto. Necesitó dos disparos para abatir a una jabalina que llamaba la atención por lo grande. Pasaba de setenta kilos.

Cerca del Collau de Pelea, en el Janillo, estaba Luis Rodríguez que estuvo viendo durante un rato a un jabalí que iba bordeando la peña. No iba muy deprisa, pero venía en su dirección. Detrás de una gran roca estaba esperándole Luis y cuando llegó a su altura le soltó un disparo que sirvió para que el jabalí diera un salto y siguiera su huida pero ya herido de muerte. Un segundo disparo valió para rematarlo.

Eran ya las tres de la tarde y se habían cobrado siete jabalís. "Recoged los perros y vamos a echar la Mata de Otero", les comunicó Tasín.

Cuando soltaron los perros en la depuradora de Castro ya calentaba el sol con ganas. Pero eso no fue obstáculo para que siguieran trabajando con codicia. Cuando ya se acercaba la hora de terminar la cacería, se oyó un disparo en el Collau de las Huertas. Su autor fue Sergio, un invitado de Potes, que acabó con la vida de un jabalí que venía ya herido con una pata rota. No fue muy lejos, allí quedó para que los perros pudieran morder a gusto.

"Ya es la hora de terminar, así que recoger los perros y los jabalís y nos vamos todos a la Serna de Potes para sacarnos una foto", les dijo Tasín.

Cuando fueron a recoger los jabalís, el que había matado Clemente no le encontraban. Estaban buscándole en el camino que sube de la Allende a Cabañes. "Tiene que estar por aquí, a ver si cayó al ríu", les decía Clemente. Pero el jabalí no aparecía. Era un terreno muy accidentado con unos acantilados muy grandes. Por uno de ellos había bajado el marrano, pero el terreno era muy igual y Clemente no acertaba. "Esperar un pocu, voy a subir yo arriba y os digo exactamente por donde bajó", les dijo Clemente. Así lo hizo, pero una vez arriba no se veían unos a otros, por una parte porque ya era prácticamente de noche y la otra por la vegetación. "Bajó por aquí.....", les decía, pero al estar metidos en una garganta el eco les confundía a los que estaban en la parte de abajo. Como no se entendían, les dijo Clemente que iba a tirar unas piedras. "Sí, pero espera un poco, que nos vamos a resguardar", le respondió Juan Carlos que acto seguido se metió detrás de una gran encina y Clemente echó a rodar una enorme piedra que cuando llegó al río hizo un gran estruendo. "Ahora la ví, no tires más que ya se por donde bajó". Allí, en un bardal, estaba el jabalí que había perdido una pata entre el tiroteo y posterior vuelo.

Lo peor que el jabalí no llegó para la foto, pero estaba ya disfrutando en el limbo de los sueños. Así, sin mayores incidencias, se dio por terminada la cacería, donde quedó demostrado que Arabedes es un buen lote. En tres cacerías que la cuadrilla 31 cazó allí en esta temporada, se mataron 20 jabalís. Olé, olé y olé.....

  
CUADRILLA 31
Fecha
Monte
Jabalíes
Cazadores
17-09-11
Arabedes
6
Tasín (3), Alberto, Angel el de Ceto y Fran
25-09-11
Cuesta Bernizo
0
 
01-10-11
Calejo Linares
1
Angel (el hijo de Ceto)
15-10-11
Arabedes
6
Tasín, Alberto Gómez, Luis Manuel, Angelín Gutiérrez, Héctor y José María
29-10-11
Arabedes
8
Roberto (2), Fael, Clemente, Elías, Víctor, Luis Rodríquez y Sergio.
12-11-11
Vallejas San Pablo
0
 
26-11-11
Bicobres Norte
7
Elías, Chanquel, Carlos, Héctor, Adolfo, Marcos y Tasín.
17-12-11
Monte Cubino
0
 
22-01-12
Sobrebodia
0
 
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©Página creada por José Angel Cantero Cuevas