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José Angel Cabiedes Gómez (Pepín)

"Al valle de Bedoya lo veo mal; si te fijas, no hay bautizos y eso no es bueno"

 

José Angel Caviedes Gómez (Pepín)Se llama José Angel Cabiedes Gómez, pero todo el mundo le conoce por Pepín, diferenciándole de ésa manera de su padre al que se conoció por Pepe. Había quedado en ir a su casa en una tarde-noche del mes de Noviembre para hacerle ésta entrevista.

Buenas noches, Pepín, qué calor hace en la cocina...., tienes una buena lumbre y hoy se agradece..

Hay que gastar la leña....., estoy haciendo la muesca a unas castañas para asarlas. Le dije a mi nieta Alba que se las iba a asar y luego vendrá a por ellas.

Nos sentamos alrededor de la chimenea y le pregunto por el año que nació......

Nací en Pumareña el día 1 de Julio de 1.929

¿Cuál es tu primer recuerdo?

Mi primer recuerdo fue una vez que fui con mis padres a buscar un carro de hierba a la praería de Salarzón. Yo era muy pequeño y me dejaron en el Palacio de Salarzón, que eran familia, para recogerme a la vuelta. Allí estuve "berrando" hasta que volvieron. No se me olvida. Me acuerdo también que cuando la guerra mi padre estaba en el frente y por las noches mi abuela, mi madre y yo rezábamos en la cocina y nos poníamos de rodillas en las frías lanchas de piedra.

¿Venían los Reyes Magos por Bedoya?

Pues .....sí, venir venían pero con poca cosa, no había dinero.

¿Fuiste mucho a la escuela?

Sí, por lo general iba siempre, el primer maestro que tuve se llamaba don Pedro Villar, el "Negus"; era pequeño y moreno. Enseñaba bien, menos la religión, ya que comulgaba con ideas republicanas y llegó a quitar el crucifijo de la escuela. Después de estallar la guerra, cerraron la escuela de Esanos una temporada y unos cuantos chavales íbamos a clase hasta Ojedo, a casa del Catalán, donde está ahora el Hostal Toscana. Nos daba las clases una señora, ya vieja, que se llamaba Dª Ignacia.

¿Algún maestro más?

Sí, sí, unos cuantos. Me acuerdo de don Arcadio, de don Ildefonso y sobre todo de don Jaime Velasco Gómez que era muy buen maestro. A mí me compró (y por supuesto que se lo pagué) una Enciclopedia de Grado Superior que costó 50 pesetas. También recibí clases de Dª Anita García, muy buena maestra. Se quedaba de pensión en casa de Vicentito Vega y, como curiosidad, me acuerdo que en la escuela nos hacía dar vueltas por el interior de la clase cantando el "Cara el Sol". Después de salir de la escuela, también fui de noche con don Roberto Sánchez Alba. Era de Potes y aún vive. Me acuerdo que todas las noches hacíamos un dictado, leíamos el Quijote y nos echaba un problema. Generalmente el problema le resolvíamos la misma noche. Decía don Roberto de nosotros "Tengo una cuadrilla de chavales en Bedoya que los tengo miedo", refiriéndose a que sabíamos mucho y ya no sabía qué problemas ponernos. Y durante otra temporada también fuimos de noche con Angel Gómez que era de San Pedro, familia de los Narezos. No era maestro, pero era muy listo y nos daba clases.

¿Díme algún nombre de los que destacaban en la escuela?

Te puedo decir a Santiago Dobarganes, a Federico García y a su hermana Máxima.

¿A qué jugabais cuando ibas a la escuela?

Jugábamos a los "guardias y pasiegos", al "salva"

¿Cómo era eso del "salva"?

Se quedaba uno a la puerta de la escuela y los demás se escondían. En cuanto alcanzaba a uno de los libres, se quedaba preso al lado de la puerta. A partir de ese momento tenía que ir cogiendo a los demás y a la vez guardar a los presos, ya que si los que estaban libres los llegaban a tocar, entonces los libraba y escapaban.

Otro juego era el "garbancito". Este juego se hacían en dos grupos; el uno se componía de tres o cuatro que se agachaban metiendo la cabeza entre las piernas unos de otros. El otro grupo tenía que saltar encima de ellos. El primero que saltaba debía de hacerlo cuanto más adelante pudiera para ir dejando sitio a los demás. El que saltaba decía: "Al garbancito......" Y los que estaban agachados: "Aba". Los saltadores: "salto encima de mi borriquito en pava". Así hasta que se desmoronase la torre o no entraran todos encima de los borriquitos. Entonces se cambiaban las tornas y se ponían los otros debajo.

Había muchos juegos, me acuerdo de otro que se llamaba la "raya". Se ponía uno agachado al lado de una raya, con los codos apoyados en sus rodillas, y los demás iban saltando encima de él. Éste cada vez se iba alejando más de la raya y la dificultad para saltar cada vez se agrandaba, ya que no se podía pisar la raya. Se terminaba el juego cuando alguien pisaba la raya en el salto o no lograba superar al agachado. El que perdía tenía que agacharse luego.

También jugábamos a la "mula", lo que pasa es que no me acuerdo mucho, pero también se iba saltando por encima de uno que se agachaba e iban dicendo: "a la una anda la mula, a las dos el coscós, a las tres Juana María y Andrés, a las cuatro el mayor salto, a las cinco el espolique, si te pica que te pique" (al saltar había que dar al que estaba agachado una coz con el talón en al trasero) ya no me acuerdo más, pero seguía.

En tiempos de Cuaresma jugábamos al "calvu". Se preparaba un palo con un trípode y se pinaba en el suelo y a cierta distancia había que tirar con un palo e intentar derribarle. Si se lograba, se decía "Calvu en tierra, calveru a la mier.." jeje. Entonces todos corrían de nuevo al tiro, mientras el calveru le volvía a pinar.

Y creo que ya el último que te voy a decir era la "chona". Había que meter un taco de madera en un hoyo, pero había uno defendiendo la posición con otro palo para que no entrara.

Mientras Pepín me iba hablando, iba a la vez revolviendo las castañas que estaban ya casi a punto, y a mi me entró una curiosidad, ¿se pasaba hambre de pequeños?

Si, se pasaba hambre; se plantaba y sembraba mucho (patatas y fréjoles lo que más) pero de otras cosas de necesidad no había. El pan estaba racionado, había que ir a por ello a Potes a la panadería de Celis; me acuerdo que yo comía las tres raciones que nos correspondían en casa, la de mi abuela, la de mi madre y la mía. Mi padre estaba en el frente. Había mucha miseria, muchos pantalones y alpargatas rotas, aunque se cosía mucho.

Ahora que hablas del racionamiento, cuéntame algo de él....

Mira el racionamiento empezó en el año 1.936 y te diré que en Liébana el pan libre no se pudo comprar hasta el año 1.952, así que hazte una idea. Se pasó muy mal, también escaseaba la leche. Las vacas eran tudancas y había que ser un "suicida" para ordeñarlas, eran medio silvestres y "arreaban" a los cuatro puntos cardinales. Los que tenían algo de leche, lo tenían que repartir con los más necesitados. Me acuerdo de tu abuelo Victoriano Cantero que no podía ordeñar las vacas por lo silvestres que eran y tuvieron que venir los del Comité a comprobarlo. No le hicieron nada.

¿Tu fuiste al estraperlo?

Muy poco, el que fue mucho era mi padre. Teníamos un caballo y con el carro se hinchó a bajar unas veces por ese Desfiladero hasta los pueblos de Lamasón, Peñarrubia y hasta Cabrales, y otras hasta Castilla. Solía llevar, fruta, fréjoles, aguardiente.... y al cambio traía de una zona maíz y de Castilla patatas o trigo. Yo me acuerdo de ir alguna vez con él a Camasobres, Casavegas y Lores. Íbamos a traer patatas, pero teníamos que andar a escondidas. Me acuerdo que veníamos hasta la Venta Pepín y allí esperábamos a que oscureciera y después, ya de noche, emprendíamos de nuevo la marcha para abajo porque había un puesto de la Guardia Civil en Cabezón de Liébana. Echaban 1.000 pesetas de multa y encima te quitaban la mercancía. Algunos cayeron. El estraperlo empezó con los rojos en el año 1.936, pero después siguió con los nacionales que nombraron una Junta de Abastos.

¿Te acuerdas algo más de la guerra Civil?

Me acuerdo cuando entraron los nacionales en Bedoya, fue el 2 de Septiembre del 37, estábamos una cuadrilla de chavales en San Pedro junto a la casa del tíu Quico Cuevas y había un avispal en la pared de su casa. Bajaban por el camino y traían muchas caballerías y se nos ocurrió revolver el avispal, a la vez que nosotros nos alejamos a bastante distancia para librarnos de ellas. Las avispas se fueron todas a un burro (la mayoría eran caballos) y le picaron tantas que llegó a acostarse. Lo pasamos en grande, era cosa de chavales.

Qué diversiones tenías de jóvenes?

Un poco de baile y los bolos en San Miguel, no había otra cosa. En Pumareña había un tambor viejo, que solían tocar Angel Pérez y su hermano Martín. Me acuerdo que Angel calentaba los pellejos del tambor a la lumbre. El tambor era malo, pero decía que así sonaba mejor. Los pueblos de Esanos y San Pedro compraron un redoblante. De todos modos el que mejor tocaba el tambor era Antonio González, de Cobeña. La pandereta la tocaban las muchachas y destacaban las "miguelinas", Generosa y Jesusa Cuevas.

¿Y qué me dices de los bolos?

Yo tenía mucha afición y jugaba mejor a la mano que al pulgar. De la gente mayor había grandes jugadores, destacando, Colás y Pedro Soberón, Luis Vega, Martín Pérez, el tíu Manuel Soberón, Julián Cuevas y Pedro su hermano, Paco Gutierrez, Moisés Gómez y Esteban Verdeja, los tres últimos de Trillayo. Tampoco jugaban mal tus tíos José Cuevas que marchó a la Argentina y su hermano Gonzalo. Y claro, ya con más categoría que nadie estaba Angel Soberón.

¿A quienes destacarías por su generosidad con los demás?

En Trillayo yo pondría a los de casa de Pacón (Francisco Gutiérrez), allí se daba de comer a los más necesitados. En otros pueblos a Sabina Soberón, me acuerdo que a los pastores y a la gente que venían pidiendo por los pueblos, siempre iban allí a comer y luego les mandaba a dormir al pajar con la precaución de que no hicieran fuego. Otro que también fue muy caritativo fue Mariano "el de la Torre", dicen que robaba los fréjoles a su mujer para dárselos a los pobres. También quiero destacar a don Luis Cuevas que quitó el hambre a mucha gente; yo también fui a trabajar para él, me acuerdo de ir con el caballo a trillar. Pero también quiero nombrar a otra persona que ya se me olvidaba y lo merece más que nadie: Máxima García. Máxima ayudó a vivos y muertos, fue una mujer que estaba siempre preocupada de los demás. También, aunque sea de otra manera, tienes que poner a don Moisés Cuevas que rescató la "Obra Pía" cuando la guerra. Se habían perdido las láminas y las sacó de nuevo por mediación del entonces Presidente de las Cortes que era amigo suyo. Se llamaba don Esteban Bilbao y Eguía. Y para terminar quiero también nombrar a los mayores benefactores que hubo en Bedoya y que fueron los Condes de la Cortina. Dejaron la Iglesia de Salarzón, el Palacio, la escuela de Esanos y la Obra Pía.

Y qué me dices de los listos. ¿Los hubo en Bedoya?

Sí, hombre, cómo no los iba a haber. Pon a tu abuelo Nemesio Cuevas, a Gerardo Cantero, a Angel Soberón que partió de cero y logró una buena hacienda a pesar de tener unos cuantos hijos.

¿Trabajadores?

De eso nos tocó bastante a todos, pero por darte algún nombre, pon a Mariano Cuevas, el de la "Torre". Llevaba dos parejas de vacas para arar las tierras, cuando se cansaba una, empezaba con la otra, pero él no se cansaba.

¿Y ganaderos?

A Federico Soberón, Gerardo Cantero, el tíu Manuel Cuevas, de Esanos, Mariano el del Palacio.....

Gente que tuviera mucha fuerza?

Moisés Gómez y Pacón, los dos de Trillayo, tenían mucha fuerza. El tíu Laureano Gómez, Vicente y Martín Pérez, Federico Soberón. Miliano y Casimiro García, de Salarzón. Éstos dos eran hermanos pero no se llevaban muy bien y en una ocasión se amenazaron, pero se tuvieron miedo uno a otro. De todos modos Miliano no se metía nunca con Casimiro. Otro que tenía mucha fuerza fue Daniel Haza, de Cobeña. Aunque no los conocí, también oí que tenían mucha fuerza todos los Narezos: el tíu Juanón, Fidel, Tomás y Serafín. Y creo que mi abuelo el tíu Pepín Gómez. Dicen de él que en una ocasión apostó con un vasco una cantidad de dinero y una cuartilla de vino a ver quién llevaba una piedra de un sitio a otro y luego volverla a su origen. La piedra se la tenían que cargar, decían que pesaba 500 kilos (a mí me parecen muchos kilos, dice Pepín). El vasco lo hizo, pero mi abuelo hizo solo la mitad del recorrido, ya que al darse la vuelta rompió el tobillo, así que perdió la apuesta. Y hablando de esto también oí que José Gómez, el del Palacio, llevó una vez un saco de 200 kilos de harina, cargándolo en alto.

¿Cómo ves la despoblación de Bedoya?

Bedoya lo veo mal, solamente hay gente en el mes de Agosto. Si te fijas, no hay bautizos, ni hay mujeres que puedan parir. No sé lo que va a ser esto. Muchos se fueron por inteligentes, otros, los más, por necesidad porque aquí no había medios para vivir. Me acuerdo cuando los Domingos se llenaba la bolera de San Miguel. A la vez, había por lo menos veinte parejas bailando y otros estaban alrededor de una mesa, a la sombra de los nogales, echando una partida a las cartas. A la vez que jugaban, solían estar acompañados de una jarra de barro con vino y unas guindillas, seguramente para que entrara mejor el vino.

¿Y de las nuevas tecnologías? ¿Tienes móvil?

Mira, los móviles están muy bien, ha sido un adelanto muy grande. Me acuerdo de los tiempos que no había luz eléctrica. Ahora tenemos toda clase de electrodomésticos, se mejoró muchísimo y no hablemos de la sanidad.

¿Sabes lo que es Internet?

Ando cerca de decirte que no lo entiendo, pero comprendo que está muy bien. Hoy mismo vi por Internet al mi nieto, Iván, que está allá en las "Kimbambas", reconozco que es una cosa muy buena.

Y así terminamos ésta larga entrevista. Las castañas ya estaban listas, así que con el permiso de Alba, que ya había llegado a casa del abuelo, no pudimos resistirnos a probarlas y estaban riquísimas.

José Angel Cantero
Noviembre - 2.008

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uno de pumareña - 21-02-09

Muy buena entrevista. se nota que pepín tiene la cabeza muy bien amueblada

LAURA - 22-02-09

DE CUANTAS COSAS NOS ENTERAMOS POR PEPIN, ES UN PLACER SABER COSAS DE LOS DE PUMAREÑA, UN ABRAZO DESDE MEXICO PARA LOS DOS
Alfonso - 09-08-09
veferal@wanadoo.es

El maestro D. Jaime Velasco Gómez vive en Renedo de Piélagos. Estuvo de maestro en Igueste de Candelaria (Tenerife). Allí, por la huella profunda que dejó, pusieron su nombre a una calle el pasado 8 de diciembre de 2008.

José Angel - 29-01-10

Alfonso, hijo de D. Jaime Velasco, nos envía un video donde se puede ver el emotivo y merecido homenaje que hicieron a su padre en Igueste de Candelaria. Pincha aquí para verlo: http://www.youtube.com/watch?v=R2IV_opiqeo

Alberto Mané y Sara - 10-04-10

Es un placer y honor conocer a Pepín y conversar con el. Siempre muy interesante y se aprende mucho de nuestro querido Pepín, amigo y pariente.
 
 
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